| El Océano Azul: Alejandro Leyva Aguilar |
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| Alejandro Leyva Aguilar |
| Escrito por Alejandro Leyva Aguilar |
| Jueves 22 de Julio de 2010 06:04 |
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¡Se tardaron! Si tomamos en cuenta que Gabino Cué tiene nueve años –él dice que 12- en campaña, ya debería de tener un esquema bien claro de lo que necesita Oaxaca para desarrollarse. Ya debería tener un proyecto de Estado, un plan estratégico de desarrollo con el que iniciara su gobierno, pero parece que no es así.
Qué lástima que haya perdido tanto tiempo en la grilla y no en conocer la realidad de Oaxaca pero bueno, como dije ayer, hay que darle el beneficio de la duda. Si conjuntó a un grupo de expertos en diferentes materias, esperemos que ese grupo dé resultados y realice una propuesta VIABLE, REALIZABLE y sobre todo con el RESPETO necesario a los usos y costumbres de las comunidades de Oaxaca.
Y como no se trata de restar sino de sumar, he aquí una teoría que escribió W. Chan Kim en su libro “la estrategia del Océano Azul”. Para muchos sonará como a título de película de amor, pero si atendemos con atingencia podremos darnos cuenta que una idea –que no un ideal- puede convertirse en todo un proyecto de desarrollo.
Gabino es economista del Tecnológico de Monterrey así que debe conocer a la perfección esta teoría que, aunque nueva, ya es universal. Habla de la necesidad de dejar a un lado la competencia destructiva entre las empresas ampliando los horizontes del mercado y generando valor, al través de la innovación.
Los autores se valen de un símil para diferenciar las dos situaciones competitivas más habituales en cualquier tipo de industria: los océanos rojos y los océanos azules. Los océanos rojos representan todas las industrias que existen en la actualidad, mientras que los azules simbolizan las ideas de negocio hoy por hoy desconocidas.*
Por ejemplo, mientras en el Océano Rojo se compite en el espacio existente del mercado, en el Azul, se crean nuevos mercados; en el rojo, se reta a la competencia, mientras que en el azul, la competencia es irrelevante; en el rojo se explota la demanda existente, mientras que en el azul se crea y capta nueva demanda; en el rojo se elige entre la disyuntiva de valor y costo, mientras que en el azul se rompe esa disyuntiva.
En otras palabras y en el caso de los gobiernos de México y sobre todo en los de Oaxaca, el proceso para apoyar a las empresas o a productores, sobre todo en materia del agro, el proceso debe ser exactamente al revés de cómo se hace en la actualidad: en vez de apoyar la productividad y gastar carretadas de dinero, se debe INVERTIR en la búsqueda de mercados vírgenes para productos o servicios susceptibles de elaborarlos en Oaxaca.
¿Para qué apoyar la producción de Maíz en Oaxaca, si el grano no tiene ni precio ni calidad y toda inversión se traduce en un gasto que el gobierno tiene que absorber?, ¿por qué no invertir en la búsqueda del mercado de productos que tengan una gran demanda en el mundo y que se puedan producir en Oaxaca?
Un caso concreto, es la Malanga. El Taro Chino o Malanga Coco, es un producto que se vende en todo Estados Unidos y en Canadá, que tiene un muy buen precio en el mercado y se han desarrollado estudios a nivel privado –yo tengo una copia por si les interesa-, que garantizan la producción de dicho tubérculo con resultados muy positivos para los campesinos de Oaxaca, sobre todo en la costa y la cuenca del Papaloapam.
En el país son productores de Malanga Veracruz, Sinaloa y Oaxaca pero solamente en nuestro vecino estado, se ha desarrollado una industria de ese producto, una industria que le da de comer a miles de personas en el municipio de Actopan. En Sinaloa apenas hay unos cuantos cientos de hectáreas y en Oaxaca también son muy pocas.
La oportunidad de generar empleo y de garantizar la venta completa de las cosechas, es única en el mercado de productos agrícolas en nuestro estado y resulta patético que nuestra Secretaría de Desarrollo Rural le apueste a los invernaderos de tomate, un fruto que se produce en todo México y cuyo precio está sujeto a la ley de la oferta y la demanda, en vez de trabajar ya, en la siembra de Malanga.
El Taro Chino es un Océano Azul, un producto que está exento de las fluctuaciones de la oferta y la demanda porque es exponencialmente mayor la segunda que la primera y ese Océano se va a tornar paulatinamente rojo a la vista de quienes diseñan los programas y proyectos de apoyo al campo.
Por eso necesitamos en esas oficinas, a personas visionarias que vayan en realidad, a la búsqueda de oportunidades para los sectores desprotegidos y no a panzones como Carlos Torres Avilés que –dicen- apoya a su bolsillo con eso de los invernaderos de tomates.
Si se trata de proponer, la Malanga es un buen proyecto para Oaxaca. Solo en la costa hay al menos unas 150 hectáreas susceptibles de siembra con resultados garantizados porque existe buena tierra y mano de obra calificada para la producción, solo es cosa de querer hacerlo.
Y así como ese, los “proyectistas” de Gabino, deberían estar buscando Océanos Azules para salir del bache en el que estamos. Ojalá y haya disposición.
www.innovación.com.es (Fundación Economía Global, España)* |




Oaxaca de Juárez, 22 de julio.- Ayer me enteré por las noticias que el “encargado” del equipo de transición del nuevo Gobierno Benjamin Robles Montoya, anunció un grupo interdisciplinario que recorrerá los municipios del estado para establecer un proyecto en el que queden contempladas, las principales demandas de las comunidades. Al menos eso entendí que dijo.





